lunes, 23 de abril de 2018

864 días despues de Cristina

864 d.C. Los incrementos de luz y gas son desproporcionados y regresivos. La comparación con Uruguay y Chile que esgrime el Gobierno es falaz Los tarifazos son de no creer y los colgados aumentan al mismo ritmo El Gobierno recorta el ingreso de los jubilados y ordena aumentos de salarios por debajo de la inflación, avanzando con una fortísima alza de las tarifas. Es un combo demoledor. El impacto en la clase media. Por Alfredo Zaiat PAGINA 12 Los colgados a la red del servicio eléctrico en el conurbano están creciendo al ritmo de tarifas impagables, con la pasividad de los intendentes conocedores del clima social de su territorio y con la aceptación resignada de las empresas prestadoras ante la advertencia de la suerte inflamada que puede correr la cuadrilla con su camioneta si intenta ordenar las conexiones. En muchos pueblos hubo marchas de protesta por los aumentos en las tarifas, quejas que ponen en cuestionamiento el postulado acerca de que los usuarios del área metropolitana estaban subsidiados a costa de los del interior. En realidad, la Nación aplicaba subsidios a tarifas iguales que provincias y localidades no hacían por decisión política, ya sea por cuestiones presupuestarias o por connivencia con el operador privado. El ruidazo del miércoles, la marcha de velas del día siguiente, con el desconcierto de los aliados menores de la administración macrista, son expresiones del hastío social por el inmenso castigo a hogares, comercios y pequeñas y medianas industrias de un esquema tarifario desproporcionado, injusto y regresivo. La promesa oficial de la eliminación de subsidios con el alza de tarifas para incentivar la inversión privada en el área energética no se cumplió. Hubo tantos o más cortes de luz que antes del ajuste, disminuyó la producción de petróleo y gas y aumentaron las importaciones de hidrocarburos. El aspecto notable es que con subsidios había inversiones en el sector energético y ahora, con tarifazos que están borrando los subsidios, no aparecen inversiones de envergadura. El tarifazo en luz y gas, al que todavía le faltan otros ajustes, de acuerdo al cronograma oficial, sólo desató la codicia de corporaciones energéticas con el aval de uno de los suyos al frente del Ministerio de Energía y, fundamentalmente, del presidente Mauricio Macri. Quienes han participado de la negociación detallan que en el gobierno había tres propuestas para definir la evolución de las tarifas, una suave, la intermedia y otra más agresiva, y remarcan que fue Macri quien decidió la última opción. Esto explica el respaldo presidencial al cuestionado ministro Juan José Aranguren. El responsable principal no es Aranguren; es Macri. Colchón Los primeros aumentos de las tarifas fueron aplicados en el contexto de la luna de miel política con el nuevo gobierno y, en especial, con el colchón económico, laboral y social heredado del kirchnerismo. Esas reservas permitieron amortiguar el ajuste lanzado sobre la población en el primer año de gestión de la segunda Alianza. El año pasado, como parte de la campaña para las elecciones de medio término, disminuyó la velocidad en la modificación de los precios relativos en contra de trabajadores, jubilados y pymes. Superada la instancia electoral, el plan volvió al cauce natural del ajuste macrista, con el asalto sobre los ingresos de los jubilados, fijando un techo del 15 por ciento a las negociaciones salariales y retomando el sendero de facilitar aumentos extraordinarios en las ganancias de las empresas energéticas con los tarifazos. En el comienzo de este proceso hubo manifestaciones de resistencia social y hasta la Corte Suprema dispuso que se respetaran las normas que obligaban a audiencias públicas previas para la fijación de las tarifas de gas. Si bien en el fallo estableció que las tarifas debían seguir criterios de razonabilidad y proporcionalidad en los aumentos, el esquema pactado entre las empresas y el Ministerio de Energía no los respetó y sólo cumplen la formalidad de las audiencias. En la primera ola de aumento de la luz, el gas y el agua, la campaña de que “eran muy baratas”, sin aclarar que era una vía para mejorar el ingreso y capacidad de consumo de la población, fue efectiva para confundir a la mayoría de la población. Como se mencionó, había un colchón socioeconómico que permitía acomodar el presupuesto familiar a la nueva coyuntura de un ajuste regresivo, sin colapsar. Hubo un período de pausa electoral pero ese colchón ya se consumió. En ese escenario, al retornar el gobierno al sendero original de los tarifazos está provocando un descalabro en hogares, comercios y pymes, puesto que los nuevos ajustes se aplican sobre una base que ya registró aumentos exorbitantes. La primera tanda pudo ser relativamente absorbida; la siguiente, ya no, más aún cuando existe una política oficial deliberada de recorte de los ingresos de trabajadores y jubilados. Clase media Colonizados con años de informarse acerca de una crisis que no sucedió, a muchos puede generarle incomodidad la mención acerca de la existencia de un colchón socioeconómico, que no es otra cosa que la mejora relativa de la calidad de vida de los hogares, que en estos años de economía macrista empezó a retroceder. Los tarifazos están castigando fuerte a la mayoría de la población, pero tienen un impacto diferencial en las clases media y media baja. Los grupos acomodados en la parte superior de la pirámide de ingresos pueden molestarse por tener que abonar boletas abultadas, pero no les mueve el amperímetro del humor ni el de la fidelidad política a una fuerza conservadora. Los miembros que integran el piso de la pirámide conocen las estrategias de supervivencia en escenario de escasez, ya sea colgándose de los servicios de luz y de la televisión por cable y/o sumándose a la red de contención social, comunitaria u oficial. En cambio, las clases media y media baja no reúnen la capacidad patrimonial de unos ni la tolerancia existencial para ser asistido por otros. Por eso están desorientadas, además porque una parte de ellas acompañaron en las dos últimas elecciones las boletas de Cambiemos. La mayor visibilidad de la actual crisis provocada por el tarifazo se debe a que las clases media y media baja no tienen red de contención social. No aplican para ser beneficiarios de la tarifa social ni son ni quiere ser parte de programas de cobertura social, a nivel nacional, provincial o comunitario. Esas carencias la suplen con la capacidad de lograr una mayor difusión de sus reclamos en los medios de comunicación o canalizando la bronca a través de la protesta con el ruidazo o con variadas movilizaciones. El humor de las clases media y media baja es un termómetro político relevante que quedó de manifiesto en otros momentos críticos, como en el corralito que atrapó sus ahorros y en el denominado “cepo” que limitaba la posibilidad de comprar dólares. Ahora es el tarifazo con boletas de luz y gas que capturan una proporción creciente de sus ingresos mensuales. Presupuesto La jefatura de Gabinete preparó un informe para entregar argumentos a funcionarios encargados de defender los tarifazos. Sin cuidarlo, el primero que lo utilizó fue el presidente Macri ante un reducido grupo de periodistas, como informó Clarín. El reporte, que preparó el vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui, calcula que los servicios públicos (gas, electricidad, agua y transporte) representan el 7,9 por ciento del gasto mensual de un hogar promedio. Otros estudios evitan la tradicional subestimación oficial de información estadística desfavorable. El informe no precisa cuál era ese porcentaje antes de los tarifazos. Ese dato es relevante para entender su magnitud en el presupuesto de los hogares. Para suplir esa carencia, esa información la aporta la investigación del Cifra-CTA, analizando los servicios residenciales de electricidad y gas natural, sin considerar los aumentos de agua y transporte. Se trata entonces de una evaluación parcial que debe considerarse de mínima. La suma de los incrementos de gas natural y electricidad pasó a representar del 2,7 al 14,5 por ciento de los ingresos laborales del conjunto de los ocupados desde el inicio del gobierno de Macri hasta abril 2018. Un impactante aumento del 440 por ciento y casi el doble –sin los tarifazos en agua y transporte– del estimado en el informe oficial. La Universidad Nacional de Avellaneda también hizo su propio cálculo. Al sumar el tarifazo en transporte y agua al de gas y luz, la carga de los servicios públicos pasó a representar el 17,9 por ciento del salario medio de la economía. Pese a que esas cifras son más cercanas a la realidad que la preparadas por la jefatura de Gabinete, en el gobierno están convencidos, a partir de ese deficiente análisis acerca del impacto del tarifazo, de que “la percepción de la gente es que pagan más de lo que realmente pagan”, como publica la red de medios al servicio del oficialismo. Uruguay y Chile En la militancia oficial por el tarifazo, la crítica a los subsidios fue efectiva en la primera mitad del mandato de la segunda Alianza para convalidar una transferencia de ingresos inmensa hacia las corporaciones energéticas. Ahora, cuando el pago de las boletas se consume parte importante del presupuesto de las familias, la estrategia oficial es apuntar al elevado nivel del consumo de los hogares. Repitiendo el contenido del informe de Lopetegui, con datos del Ministerio de Energía, el presidente Macri afirmó, en diálogo con periodistas de Clarín y La Nación, el jueves pasado por la tarde, luego de la “negociación” con radicales para el pago en cuota con intereses del aumento, que espera que en “este invierno seamos capaces de consumir energía como los uruguayos”. El reporte, consignado por ambos diarios, dice que “si (los hogares argentinos) tuviesen los consumos invernales de Montevideo y Santiago las facturas serían algo menores a las del año pasado, aun con la tarifa actual”. Macri también compara que el gas entregado a casas, comercios e industrias sigue siendo más barato en Argentina respecto a esos dos países, comentando que el comportamiento climático es similar en los tres. Como el gobierno esta acostumbrado a decir cualquier cosa sin ser rebatido, la información veraz es un buen antídoto a las habituales campañas oficiales de confusión. Primero, comparar el consumo de gas de Argentina con Chile y Uruguay es lo mismo que mezclar peras con manzanas, como ilustran especialistas en estadísticas para desestimar análisis disparatados. Esos dos países vecinos no tienen gas, cuando Argentina es un país gasífero. Después, el gas de red no es una fuente relevante de consumo energético ni en Uruguay ni en Chile. Veamos cada uno de esos casos, consultando fuentes rigurosas: Uruguay: Existen apenas unos 45.000 usuarios de gas natural por cañería en Uruguay (en Montevideo, Ciudad de la Costa, Paysandú, Colonia y San José). El informe “Sector energético en Uruguay. Diagnóstico y perspectivas”, del Ministerio de Industria, Energía y Minería, explica que el gas natural es una fuente energética de reciente ingreso en la matriz del Uruguay. Su consumo en el país comenzó en 1998 cuando entró en operación el Gasoducto del Litoral, que cruza el río Uruguay desde Argentina a través del puente Paysandú-Colón. Recuerda que Uruguay no cuenta con producción de gas natural, debiendo importar la totalidad de su consumo a través de los gasoductos de interconexión existentes con Argentina. El sector industrial es el mayor consumidor de gas natural, seguido por el sector comercial y el residencial. Destaca que la leña es una de las principales fuente energética de los uruguayos, puesto que es la mitad del costo equivalente de gas natural, hasta para consumos residenciales importantes. Uruguay consume menos gas que Argentina porque no lo tiene y, por lo tanto, no es utilizado como fuente energética principal en hogares y comercios. No tiene sentido hacer una comparación entre ambos países, salvo si es para engañar. Chile: El Anuario Estadístico de Energía 2016 del Ministerio de Energía informa que apenas el 6 por ciento del consumo energético del país es gas natural. La Asociación Gas Natural precisa que en Santiago, Valparaíso, Concepción, las principales ciudades chilenas, la mayoría de los hogares y comercios cocina, calienta agua y calefacciona con gas licuado y no recibe gas por red. Explica que en parte esto ocurre porque en zonas extensas de cada una de esas ciudades no hay una red desplegada, pero también porque no todas los hogares con acceso a una conexión eligen el gas por red por su elevado costo. Detalla que la penetración del gas por red en Santiago es baja, apenas el 29 por ciento de los hogares está conectado, y que el ingreso de buena parte de los hogares es bajo, lo que implica consumos relativamente bajos. También brinda detalles del clima chileno, que el macrismo desconoce: “en las tres ciudades es templado, lo que permite vivir buena parte del año sin calefacción”. Comprar el consumo de gas con Chile es tan desatinado como hacerlo con Uruguay, salvo, nuevamente, si es para confundir el debate. Inflación El tarifazo en gas y luz afecta también a pymes industriales y comerciales, que hasta ahora han podido trasladar gran parte de ese aumento de costos a precios. Pero les resulta cada vez más complicado hacerlo por la caída de la demanda interna debido a la pérdida del poder adquisitivo de trabajadores y jubilados, siendo uno de los motivos el aumento de tarifas que disminuyó abruptamente el ingreso disponible. Con margen de ganancias que se reducen o desaparecen, esas unidades productivas se achican o cierran. Los aumentos seguirán este año en un cronograma que no da respiro y que seguirán siendo una potente fuente inflacionaria. El mes próximo le toca el turno al servicio de agua y cloacas, con un ajuste de hasta el 68 por ciento por recortes de subsidios (descuentos zonales) en la tarifa. Al mes siguiente aumentará el subte, previa audiencia pública, hasta los 12,50 pesos, y también el colectivo y el tren. A la luz le tocará otro turno de suba en agosto y al gas, en octubre. En esa carrera de tarifazos a la que se ha lanzado el gobierno, los combustibles fueron liberados y sus precios son definidos según la evolución del tipo de cambio y el petróleo a nivel internacional, entre otras variables. En estos días, el barril alcanzó los 70 dólares, lo que habilita a las petroleras a aplicar un nuevo incremento en las naftas. Todos estos aumentos desmesurados tienen un sorprendente impacto reducido en la tasa de inflación oficial. Los índices mensuales son similares, con tarifas casi congeladas, a los que informaban las consultoras privadas en los años que el IPC-Indec no era creíble. Nadie había explicado que era sencillo aplicar ajustes de cuatro cifras en servicios públicos básicos con tan poca relevancia en la inflación, ni en forma directa y ni por los aumentos de segunda vuelta por traslado a precios. Son las maravillas estadísticas que genera un gobierno conservador. Con complicidad de especialistas ortodoxos y heterodoxos, la magia macrista sigue haciendo sus trucos. La cifra de la tasa de inflación, en realidad, no es una cuestión relevante por el debate con técnicos en estadísticas, sino que es importante porque la subestimación orienta a una negociación salarial todavía más desfavorable para los trabajadores, que padecen el techo oficial del 15 por ciento con tarifazos descomunales.

863 días después de Cristina

863 d.C. La revista Noticias lanzó una fuerte tapa contra Mauricio Macri y su Gabinete La nueva edición apunta a los escándalos que salpican al Gobierno. La revista Noticias lanzó la tapa de su próxima edición con un fuerte mensaje para el presidente Mauricio Macri y los integrantes de su Gabinete. "La Ética en los tiempos de Macri", se titula la nueva edición, en la cual se hace alusión a casos que vienen perjudicando la gestión actual. Entre ellos aparecen el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, el de Finanzas, Luis Caputo, el de Energía, Juan José Aranguren y el de Trabajo, Jorge Triaca. La revista ofrece una reflexión sobre la transparencia en la llamada “nueva política” y detalles sobre cómo se viven los escándalos en la intimidad de la coalición de gobierno.

viernes, 20 de abril de 2018

862 días después de Cristina

862 d.C. Se realizó la Marcha de las Velas contra el tarifazo “La situación es insostenible” Organizaciones gremiales y sociales marcharon del Congreso al Obelisco y le reclamaron al gobierno nacional que suspenda por un año los aumentos en los servicios públicos y que se retrotraigan las tarifas a los valores de diciembre pasado. Por Miguel Jorquera La resistencia a los tarifazos del Gobierno en los servicios públicos sigue creciendo. Con velas en sus manos, miles de personas marcharon ayer desde el Congreso hasta el Obelisco convocadas por las dos CTA (Autónoma y de los Trabajadores) y el Movimiento 21F, que encabeza el gremio de Camioneros y la Multisectorial contra el tarifazo, y que acompañaron otros gremios, organizaciones políticas y sociales. En el documento conjunto leído en al Plaza de la República, se le reclamó al Gobierno “prohibir los aumentos por un año” para la electricidad, el gas y el agua; no aplicar los incrementos decretados a lo largo de este año –retrotrayendo el cuadro tarifario al 31 de diciembre de 2017–; y devolver el dinero a quienes los hayan pagado con descuentos en las futuras facturas, además de anular los cortes de servicios aplicados por falta de pago en cualquiera de estos servicios. El acto que empezó con el Himno culminó con el hit del verano contra el presidente Mauricio Macri, que los tarifazos parecen prolongar en este veranito otoñal. Las organizaciones comenzaron a concentrase poco después de las 18 frente al Congreso y las columnas de manifestantes, todavía incipientes, obligaron a cortar la avenida Callao. Camioneros y las dos CTA cargaron con el grueso de la movilización que sumaba otras fuerzas políticas y sociales, donde también sobresalía el Frente Milagro Sala de la Tupac Amaru. “Basta de tarifazos”, decía el cartel que encabezó la llamada Marcha de las Velas, y que llevaban las mujeres del gremio de camioneros. “Estamos cansados de tantos aumentos que se han transformado en una situación intolerable e insostenible para el pueblo y el país”, dijo Natalia Carrizo, secretaría de género del gremio que conduce Pablo Moyano. Otros dirigentes se fueron sumando detrás de ese cartel. “Después del papelón que protagonizaron los diputados del oficialismo, la situación se torna más compleja porque la expectativa que generaron con la posibilidad de rever esta política tarifaria termina siendo una verdadera tomadura de pelo. La idea de prorratear las boletas en cuotas en las que hay que pagar interés, sin modificar ni una coma de imponer a los sectores más humildes tarifas que después no se van a poder pagar”, dijo el diputado del FpV-PJ y secretario de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky. El secretario de la CTA autónoma, Pablo Micheli, también criticó la “morigeración” que propone el Gobierno. “No es una propuesta. Quiere que el pueblo se endeude y que después tenga que elegir entre pagar la factura o mandar los pibes a la escuela. Son opciones miserables que este Gobierno le quiere imponer al pueblo y que busca saquearnos cada vez más. La respuesta tiene que ser ésta: la unidad más amplia posible para parar este ajuste. No va a cambiar el Gobierno si no ve al pueblo en la calle”, dijo a PáginaI12. Pablo Moyano se sumó a la cabecera de la marcha cuando la manifestación dobló en la Avenida Rivadavia rumbo al Obelisco, sin hacer declaraciones y custodiado fuertemente por los camioneros. Allí también marchaban los dirigentes docentes de Suteba, Roberto Baradel, y UTE, Eduardo López; Omar Plaini (canillitas) y dirigentes de La Bancaria; el secretario general de los metrodelegados, Roberto Pianelli, dirigentes de organizaciones sociales como Alejandro “Coco” Garfagnini (Tupac Amaru), Luis D Elía (Miles) y Gustavo vera (La Alameda), entre muchos otros. Sobre Avenida de Mayo, las columnas se fueron ensanchando con gente que iba llegando desde distintos puntos de Capital y el Conurbano, con militantes de las organizaciones y personas que se definían como “autoconvocadas”. Los clubes de barrio y la Multisectorial porteña “contra el tarifazo” finalmente marcharon primero acompañados por muchas familias. “Macri me tenés las velas llenas” y “Macri con los jubilados no se jode”, decían algunos de los carteles de las personas que marchaban junto a ellos. Detrás de la cabecera seguían las nutridas columnas de Camioneros, la CTA de los Trabajadores, ATE, la Tupac, Suteba, y trabajadores de peajes. Organizaciones sociales como los trabajadores de la Economía Popular (Ctep), La Dignidad, Barrios de Pie y el MTD Aníbal Verón. Organizaciones políticas como La Cámpora, el Movimiento Transversal, Descamisados; el Partido Obrero e Izquierda Socialista, Patria Grande, PCR y PSTU. “Lo de la Casa Rosada de hoy (por ayer) fue una farsa y tan grande que hay que pagarla en cuotas. Los voceros del Gobierno aclararon que no se mueve nada de los tarifazos, lo único que cambiaron es la forma de pagarlo, lo que significa una transferencia enorme de recursos de los trabajadores a estos grupos económicos que en dos años han aplicado un tarifazo del mil por ciento mientras los salarios aumentaron el 67 por ciento”, sumó el legislador porteño Gabriel Solano (PO-FIT). El diputado nacional del FpV y dirigente del gremio de curtidores Walter Correa se refirió a la repercusión del tarifazo en trabajadores, desocupados y habitantes del conurbano bonaerense: “Los compañeros que todavía pueden tener un salario están terriblemente endeudados, y los que no tienen trabajo no tienen como pagar. Vivo en el tercer cordón del conurbano y ya hay muchas personas que empiezan a colgarse de los servicios porque ya no lo pueden pagar”, dijo a este diario. Un acoplado de camión hizo de escenario en el Obelisco frente a la multitud. Allí las representantes de la Asociación Argentina de Actores, Alejandra Darín junto a una compañera leyeron el comunicado de la multisectorial contra el tarifazo. El documento, además de los reclamos, detalla que los tarifazos no solo engordan las ganancias de los grandes grupos empresarios sino también las de los funcionarios “Aranguren, Caputo y Dujovne en guaridas fiscales”. El hit del verano volvió a estallar en la multitud.

jueves, 19 de abril de 2018

861 días después de Cristina

Hoy en el Senado pedí el pronto tratamiento de la ley para suspender los aumentos de tarifas. Es mentira que vamos hacia el autoabastecimiento. Las tarifas se han disparado y la Argentina hoy produce menos petróleo y menos gas. No vamos al autoabastecimiento, cada día importamos más. Más temprano que tarde el gobierno va a tener que abordar este tema. Tenemos que discutir si subsidiamos a los usuarios o subsidiamos a las empresas en sus ganancias y rentabilidad. Eso tenemos que discutir en Argentina. Con el tarifazo estas empresas energéticas embolsaron más de 11.000 millones de pesos en 2017. CRISTINA KIRCHNER

miércoles, 18 de abril de 2018

860 días después de Cristina

860 d.C.

859 días después de Cristina

859 d.C. Hoy presentamos un proyecto de ley que declara la emergencia tarifaria de luz, agua y gas en todo el territorio nacional, retrotrae las tarifas al 1 de enero de 2017 y suspende los aumentos hasta el 31 de diciembre de 2019. En el caso de las PyMEs y las Cooperativas de Trabajo, el beneficio estará vigente sólo si durante la emergencia no despiden ni suspenden trabajadorxs. Además de estas medidas urgentes para cuidar el bolsillo de lxs argentinxs ante el brutal ajuste de tarifas, realizamos una propuesta para resolver el problema de fondo mediante una Revisión Tarifaria Integral. Para ello proponemos la creación del Comité Nacional de Emergencia Tarifaria, conformado con una representación plural de legisladorxs y asociaciones de usuarixs. El Comité buscará adecuar los cuadros tarifarios vigentes con el objetivo de alcanzar tarifas justas y razonables y reparar el descontrol que armó el Gobierno. Cristina Kirchner #BastaDeTarifazos

lunes, 16 de abril de 2018

858 días después de Cristina

858 d.C. EXCLUSIVO | Los correos que comprometen a Morales: las licitaciones truchas de Jujuy El Destape accedió a los correos electrónicos que prueban el arreglo entre el ministerio de Turismo provincial y un reconocido aportante a la campaña de Macri ya denunciado por maniobras fraudulentas. Juan Ignacio Amorín El gobierno de Gerardo Morales, a través del ministerio de Turismo provincial, desvió casi 5 millones de pesos en licitaciones simuladas a la firma Reale-Dalla Torre, una consultora privada de asesoramiento y comunicación política muy ligada a Mauricio Macri, cuyos socios aportaron más de $325 mil a la campaña de Cambiemos en 2015. Según los documentos a los que tuvo acceso El Destape, las maniobras tuvieron al propio ministro de Turismo y Cultura de Jujuy, Federico Posadas, como principal protagonista: él estuvo copiado en todos los mails y hasta participó en el armado de las licitaciones falsas. En los correos electrónicos que publicados en este artículo, se puede observar cómo se diagramó todo para que Reale-Dalla Torre lograra hacerse de casi 5 millones de pesos en concepto de comunicación social para el ministerio: desde el mes de febrero, un empleado de Posadas les envió a los directores de la firma RDT Consultores todo el contenido específicado, y hasta les pidió que aportaran "cuatro o cinco empresas que participen de la licitación privada", con la condición que "hagan actividades parecidas" y les pidió que ofrezcan "un monto más elevado", para que así sea RDT la adjudicataria. En otro de los mails, con fecha del 8 de marzo, se menciona que el propio ministro de Morales "les entregará el pliego y las invitaciones para las otras empresas", y les pide que la fecha de recepción sea del 1 de marzo, es decir, una semana antes de la verdadera entrega, para simular los tiempos. Como si esto fuera poco, aun sin haberse realizado la falsa licitación, desde la casilla del propio ministerio de Turismo le confirmaron a RDT que ya tenían listo el primero de los pagos: "Quédense tranquilos que ya se pidió autorización y la plata está disponible para el pago, no se olviden de enviarme la factura", detalló el empleado del ministerio, Diego Zurueta. Quien participa activamente de la "negociación" falsa es Diego Blanco, director de RDT Consultores y uno de los nexos entre la firma y el ministerio de Turismo. Sin embargo, la firma que finalmente se adjudicó al menos el primero de los contratos no fue ella, sino La Usina Digital, donde Blanco no figura siquiera como empleado. Uno de sus dueños es en realidad Adrián Dalla Torre, uno de los socios de la primera firma en cuestión. Esas mismas firmas fueron denunciadas en 2015 acusadas de ser "bolseras" que recibían pauta publicitaria del Gobierno de la Ciudad que comandaba el hoy presidente Mauricio Macri, cuando cientos de radios comunitarias comenzaron a denunciar que figuraba en los registros oficiales montos que nunca recibieron y que, en teoría, se quedaban estas intermediarias. Por su parte, La Usina Digital también contaba con otras denuncias por sospechosas licitaciones ganadas a través del ministerio de Educación de Esteban Bullrich, tal como detalló el diario Página 12 a mediados de 2015. https://www.eldestapeweb.com/exclusivo-los-correos-que-comprometen-morales-las-licitaciones-truchas-jujuy-n42322