viernes, 4 de mayo de 2018

876 días después de Cristina

876 d.C. Cristina se refirió a la crisis económica: "Estamos asistiendo a una de las más brutales transferencias de ingresos"
La senadora dio sus sensaciones de los graves problemas que afronta el Gobierno. Cristina Kirchner se refirió a la crisis económica y aseguró: "Estamos asistiendo a una de las más brutales transferencias de ingresos". La senadora dio sus sensaciones de los graves problemas que afronta el Gobierno, en medio de una devaluación con destino incierto. En un comunicado en sus redes sociales, afirmó: "De los cinco precios más importantes de la economía, el gobierno ha hecho estallar tres: tarifas, dólar y tasa de interés. Como no podía ser de otra manera, esto impacta directa y negativamente sobre los otros dos: salarios y precios de los bienes". Y cerró: "Todo esto, además en un marco de re-endeudamiento externo vertiginoso. Estamos asistiendo a una de las más brutales transferencias de ingresos, de las grandes mayorías a los sectores concentrados de la economía, de las que se tenga memoria.

jueves, 3 de mayo de 2018

875 días después del Cristina

875 d.C. Hoy, en el @inst_PATRIAar, con trabajadorxs despedidxs del INTI. Además de haber perdido su trabajo están sufriendo una brutal persecución por parte del Gobierno. Sin desarrollo científico y tecnológico no hay proyecto de país. #EnElINTINoSobraNadie

miércoles, 2 de mayo de 2018

874 días después de Cristina

874 d.C. 1ro de mayo con Dilma. Hablamos de Lula, 1er presidente obrero de Brasil, del ataque a los gobiernos populares y del retroceso social y económico de nuestros pueblos después del ataque. Argentina y Brasil, demasiadas coincidencias para ser casualidad. Todo tiene que ver con todo.

873 días después de Cristina

873 d.C. Por Ricardo Aronskind ¿Qué confianza inspirará un sector que no da nada a la sociedad en la que hace sus negocios? En el último número del Cohete a la Luna, Jorge Gaggero y Juan Valerdi presentaron un panorama fundamental de los mecanismos de fuga de capitales en Argentina, que estiman en aproximadamente 500.000 millones de dólares. La cifra es descomunal. No solamente que se aproxima a la mítica cifra de un PBI completo, sino que en términos de políticas públicas, esa masa de recursos podría contribuir a erradicar definitivamente la pobreza del país, y a financiar todas las obras necesarias y los emprendimientos productivos para lograr una verdadera revolución en el desarrollo material, científico y cultural del país. Pero lo cierto es que esos 500.000 millones de dólares están afuera de la economía nacional, y ese parece ser un dato que se prefiere ignorar, porque nos enfrenta a un problema hoy irresoluble. Cuando se interroga a quienes poseen esa voluminosa masa de capitales sobre una explicación sobre esta situación, aparece el término mágico: la confianza. Explicación falsa 1: los gobiernos populares asustan a los mercados La explicación más convencional del problema es que hubo factores de riesgo que fueron promoviendo una paulatina y prudente retirada de esos fondos del ámbito local, para ponerlos a buen resguardo de las políticas alocadas, en otras regiones del planeta menos amenazantes. Es decir, la fuga sería la reacción racional frente a amenazas lo suficientemente graves para que justifiquen que actores que querrían invertir en la Argentina lo hagan en el exterior. Y se supondría que cuando sean superadas las amenazas, esos fondos volverían al lugar donde naturalmente deberían estar. El argumento de la amenaza remite sin duda a algún peligro expropiatorio para la propiedad privada, o eventualmente al mal trago de tener que compartir algo de los cuantiosos ingresos con la sociedad a través del sistema impositivo. Sin embargo, cuando se observan las estadísticas públicas y los cálculos muy precisos de destacados investigadores, se observa que la fuga de capitales ha atravesado sistemáticamente a todos los gobiernos argentinos, desde que se construyó la gran autopista fugadora, con la reforma financiera de Martínez de Hoz en 1977 y la “libre movilidad de capitales”, que no fue dinamitada como correspondía en la democracia. El hecho de que siempre haya fuga, gobierne quien gobierne, contradice la idea de que cuando vienen las “amenazas” –como serían Raúl Alfonsín o Néstor Kirchner—, los excedentes se fugan, pero que cuando vienen los gobiernos serios (como serían Videla, Menem o Macri), los capitales retornan rápidamente, alentados por las positivas medidas pro-mercado que toman estos gobiernos. El gobierno de los Videla, Menem, Macri sería el momento refundacional de la Argentina, o como quería la última dictadura cívico militar, la oportunidad de la reorganización nacional. Se puede demostrar matemáticamente que de invertirse productivamente la descomunal suma de dinero fugada de la Argentina, el progreso económico y social podría ser tan contundente que las fantasías de expropiación se evaporarían ya que no habría necesidad de recurrir a ese mecanismo en una sociedad de amplísima clase media sin apremios materiales. Y que la carga impositiva que recaería sobre los ex fugadores sería muy leve en relación al tamaño de la economía y la riqueza producida. Que los gobiernos reformistas puedan ser interpretados como amenazas mortales que justifican que las riquezas se envíen al exterior, ya parece reflejar una visión híper-ideologizada y paranoica de la realidad, más alimentada por fantasías delirantes (Alfonsín=Alan García, Néstor-Cristina=Chávez) que por análisis sensatos. Pero concedamos que pueden contener un 1% de realidad. Pero, ¿qué pasa con los gobiernos que representan política, económica e ideológicamente a la derecha? ¿Quién podría dudar de la visión antipopular del tándem de Videla-Martínez de Hoz? ¿Quién seguiría dudando de Menem-Cavallo después de las privatizaciones, la apertura importadora y el uno a uno? ¿Quién osaría dudar del compromiso empresarial de Macri y su gabinete de mercado? Resulta que en este tipo de gobierno no sólo no hay amenaza al capital, sino que se trata de gobiernos diseñados para incrementar la rentabilidad empresaria a costa de expropiar precisamente el presente y el futuro de la mayoría de la sociedad. Sin embargo esa refundación productiva, ese relanzamiento del vigoroso crecimiento que está literalmente en sus manos, o más precisamente en sus cuentas en el exterior, no se produce. El shock de confianza no llega. Explicación falsa 2: la no erradicación definitiva del populismo Otra explicación sobre la persistencia de la desconfianza aún en sus propios períodos gubernamentales, remite al peligro de la vuelta del mal, antes el peronismo, luego el kirchnerismo, y en general el populismo. La persistencia de la fuga de capitales y la colocación del enigmático 85% del patrimonio de los funcionarios en el exterior —incluso cuando gobiernan— sería precautoria en la medida que el lobo aún está. Pero si ese mal pudiera ser pulverizado… qué hermoso sería el país, porque se llenaría de inversiones, progreso y civilización. Dejemos que lo expliquen algunos de los protagonistas. Decía Carlos Melconián en 2016: Como muchos argentinos, tengo dinero guardado en el exterior. La Nación cita: Es una forma de dejarle algo a sus hijos. El diario aclara que el funcionario dijo que tenía planeado traer “parte” de su dinero. Creemos en el país –dijo Melconián—, estamos haciendo todo para que crezca y creo que van a ir llegando los capitales de afuera. El mismo medio relata que la confianza de Melconián en la economía local varió con el cambio de gobierno. El economista compró títulos públicos argentinos nominados en dólares con vencimiento en 2017 o 2024 por más de $11 millones. Compró papeles rápidamente convertibles en líquido fugable. Casi dos años después, sin embargo nos encontramos con otra declaración que repite, un poco más pesimista, el planteo anterior: Sigo teniendo mi dinero afuera. A medida que recuperemos la confianza en la Argentina regresaremos el dinero, ha dicho el Ministro de Energía, ingeniero Aranguren, quien tiene el 84% de su patrimonio fuera del país. También tienen el grueso de su fortuna fuera del país el Ministro de Economía y el Ministro de Finanzas de la Nación. Es especialmente llamativa la decisión de tan importantes funcionarios, de quienes depende el diseño de la política económica, de mantener sus activos lejos del lugar en el que ejercen responsabilidades políticas de primer orden. Ellos son parte del sector social que mantiene los 500.000 millones fuera del país. Está en las manos de ellos crear las condiciones materiales para dar solidez y previsibilidad a la economía argentina, utilizando la terminología habitual de ese sector. Cambiemos triunfó en las elecciones de medio término, en un clima de euforia que pretendía segura la reelección del presidente Macri. El gobierno rápidamente lanzó reformas impositivas, previsionales y laborales para profundizar el modelo neoliberal. La reforma jubilatoria, a pesar de haber sido aprobada también, generó un fuerte desgaste político al gobierno, disolviendo rápidamente el clima triunfalista y cambiando el clima social. La confianza, para abajo. Por otra parte se están concretando los violentos incrementos tarifarios reclamados por los monopolios, en los cuales Aranguren –quien carece de confianza— es un protagonista central. De acuerdo a múltiples indicios, este nuevo paso en la dirección del ajuste de precios relativos está recibiendo otra importante oleada de rechazo social, tan amplia que excede largamente a las diversas formaciones políticas opositoras. Otra vez más, la confianza para abajo. Explicación verdadera 3: desconfían de ellos mismos ¿A qué le teme Aranguren? ¿No cree en las capacidades electorales de su gobierno? ¿Duda de la coalición internacional que lo sostiene? ¿Fantasea con el retorno de Cristina en andas de las masas populares a la Casa Rosada en 2019? Lo que atribula a Aranguren nos resulta inescrutable, pero sí podemos pensar en términos más generales. La desconfianza que sienten muchos argentinos de alto poder adquisitivo en relación al país tiene raíces políticas y sociales, aunque a veces los argumentos bordeen la metafísica. ¿Alcanza la explicación del temor a una nueva vuelta del populismo? ¿Se trataría de un movimiento político social imbatible haga lo que haga el gobierno? Los últimos hechos políticos, posteriores a octubre, nos hacen pensar en otro problema. La derecha ha logrado que parte de las masas pase por un furioso momento anticristinista. Pero lo que no ha conseguido es que estén dispuestas a ser sacrificadas graciosamente en el altar de las corporaciones. El odio y el resentimiento están muy bien para partir el campo popular y ofrecer compensaciones simbólicas transitorias, pero además debería pasar algo en el orden de lo real para consolidar el dominio del gobierno de las corporaciones. Algo que en economía se llama inversión, producción, empleo y mejora de las oportunidades de vida para las mayorías. Todo lo que se podría lograr juntos, si trajeran parte de los 500.000 millones. Pero el núcleo dirigente del antipopulismo no trae el dinero. Pudiendo protagonizar “el cambio”, prefiere esperar que éste llegue del cielo. El año pasado, la Canciller alemana Angela Merkel visitó la Argentina y transmitió el reclamo del empresariado alemán: necesitan, para considerar inversiones serias en Argentina, una mayor planificación de largo plazo y la necesidad de la realización de fuertes inversiones en infraestructura y logística para poder integrar más eficientemente la economía argentina al mercado global. ¿Largo plazo? ¿Planificación? ¿Inversiones para promover la competitividad económica? Son términos de una burguesía productiva, que caen afuera del horizonte de la derecha argentina. Los alemanes no entendieron de qué se trata el capitalismo local. El elenco neoliberal gobernante presiente que con las medidas económicas que emergen de lo más profundo de su base social, jamás se erradicará al populismo. Empobreciendo a la mayoría y agrediendo con políticas de rapiña no se puede consolidar una hegemonía social. Lo saben, pero no pueden evitar ser quienes son. Vale recordar un editorial de advertencia del diario populista La Nación de hace más de dos años, cuando recién se iniciaba el sueño macrista: La Argentina y sus empresarios (…) deben ser conscientes de que en las últimas décadas, el espíritu emprendedor decayó y eso se manifestó en la venta de empresas de capital local a grupos y fondos del exterior. No es el caso repudiar ese fenómeno desde una visión chauvinista o meramente ideológica. Lo que desalienta es que refleja una carencia de vocación empresarial por el riesgo y por el esfuerzo. La contrapartida de esa declinación fue la fuga de capitales y la falta de reinversión en actividades productivas. El producido de esas ventas fue al exterior en colocaciones financieras o inversiones inmobiliarias. El actor que describe La Nación es exactamente el que hoy gobierna la Argentina. La falta de confianza es la realidad infranqueable de un sector social que no piensa en dar nada valioso a la sociedad en la cual hace sus negocios. Y que percibe, en algún lado de su blindada conciencia, las consecuencias políticas de sus propias prácticas económicas.

872 días después de Cristina

872 d C. Los subsidios no eran tan elevados en comparación internacional. No había derroche en el consumo. Ganancias extraordinarias de las empresas energéticas.Por Alfredo Zaiat para Página 12 El cruzado del tarifazo El presidente Mauricio Macri encabeza la campaña para buscar legitimidad política y social a una estructura tarifaria desproporcionada, injusta y regresiva. Datos duros desmienten sus principales argumentos para justificar el tarifazo. El argumento más rústico, para justificar el aumento desproporcionado, injusto y regresivo de las tarifas de gas y luz, dice que existe una pauta de consumo de derroche en los hogares. El presidente Mauricio Macri encabeza esa cruzada repitiéndolo una y otra vez cuando no existe evidencia empírica ni respaldo en investigaciones en el área energética para sostener semejante afirmación. Que Macri y su familia vivan con el aire acondicionado prendido todo el año, como informó en su momento su esposa, o que algunos hogares privilegiados calefaccionen sus piletas en invierno no deberían orientar a sentenciar que toda la sociedad dilapida energía como esos representantes de la clase alta. En la defensa enfática de garantizar ganancias extraordinarias a conglomerados energético vía tarifazos, el gobierno carga la responsabilidad de los aumentos en sectores vulnerables, desde clases medias y bajas hasta pequeños y medianos comercios e industrias. El tarifazo sería culpa de ellos por años de despilfarro de los recursos energéticos. Macri lo afirma con la misma firmeza como cuando asegura que la inflación está bajando, sin recibir de sus interlocutores ocasionales la interpelación que no es cierto lo que dice. Subsidios Macri también critica la política de subsidios energéticos para buscar legitimidad social a los tarifazos, sin mencionar que ahora toda la sociedad está subsidiando a las petroleras pagando un precio del gas muy por encima del costo de producción. Hace años que la ortodoxia y la heterodoxia conservadora han demonizado a los subsidios a las tarifas de servicios públicos, logrando que gran parte de la sociedad aceptara que era necesario eliminarlos para vivir mejor. Ahora lo están padeciendo en los bolsillos. El argumento más rústico, para justificar el aumento desproporcionado, injusto y regresivo de las tarifas de gas y luz, dice que existe una pauta de consumo de derroche en los hogares. El presidente Mauricio Macri encabeza esa cruzada repitiéndolo una y otra vez cuando no existe evidencia empírica ni respaldo en investigaciones en el área energética para sostener semejante afirmación. Que Macri y su familia vivan con el aire acondicionado prendido todo el año, como informó en su momento su esposa, o que algunos hogares privilegiados calefaccionen sus piletas en invierno no deberían orientar a sentenciar que toda la sociedad dilapida energía como esos representantes de la clase alta. En la defensa enfática de garantizar ganancias extraordinarias a conglomerados energético vía tarifazos, el gobierno carga la responsabilidad de los aumentos en sectores vulnerables, desde clases medias y bajas hasta pequeños y medianos comercios e industrias. El tarifazo sería culpa de ellos por años de despilfarro de los recursos energéticos. Macri lo afirma con la misma firmeza como cuando asegura que la inflación está bajando, sin recibir de sus interlocutores ocasionales la interpelación que no es cierto lo que dice. Subsidios Macri también critica la política de subsidios energéticos para buscar legitimidad social a los tarifazos, sin mencionar que ahora toda la sociedad está subsidiando a las petroleras pagando un precio del gas muy por encima del costo de producción. Hace años que la ortodoxia y la heterodoxia conservadora han demonizado a los subsidios a las tarifas de servicios públicos, logrando que gran parte de la sociedad aceptara que era necesario eliminarlos para vivir mejor. Ahora lo están padeciendo en los bolsillos.

871 días después de Cristina

871 d.C. ES EL ENCARGADO DE BAJAR EL DEFICIT (nota de Perfil) Vuelos privados y Chocoarroz, gastos superfluos de Dujovne El ministro de Hacienda no se ajusta: usa taxis aéreos para reuniones de rutina, pagó catering con Lagarde en su casa y pide golosinas para su oficina. Aplicando fondos del Estado, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, utiliza aviones privados con un costo que supera los 170 mil pesos para vuelos de cabotaje, organiza comidas en su casa a razón de 3 mil pesos por comensal y encarga alfajores de la marca Chocoarroz; en tanto, su jefe de Gabinete, Ariel Sigal, gastó más de 5 mil dólares en una cena, según información a la que tuvo acceso PERFIL. El presidente Mauricio Macri suele enfatizar a colaboradores que la austeridad debía ser una prioridad de su gobierno. Sin embargo, parece ser que la directiva de austeridad no llegó justo al ministerio que debe ocuparse del gasto. Al menos eso es lo que se ve en la contratación de aviones privados. No se conocen razones por las cuales el ministro de Hacienda haya tenido que salir de urgencia hacia la Ciudad de Posadas el 21 de junio del año pasado para lo cual contrataron un avión privado a la empresa Sapsa Líneas Aéreas con un costo de 172.725 pesos. El área de prensa del ministro de Hacienda respondió que “la política del Ministerio es que no se contratan aviones privados”. Pero agregaron que “la única excepción puede darse por la imposibilidad del ministro de cumplir funciones en dos lugares diferentes y que no haya vuelos de líneas disponibles”. Sin embargo, y de acuerdo con la documentación a la cual accedió este medio, el Ministerio solicitó cotización de vuelos privados para el 10 de mayo de 2017 con destino a La Rioja para “participar de la reunión de funcionarios de la provincia”. El precio más conveniente lo ofertó la empresa Sapsa Líneas Aéreas cotizando un Lear Jet 45XR con capacidad para 8 pasajeros por 10.490 dólares. También se solicitó cotización para un viaje a Mar del Plata por un costo de US$ 6.200. En otra oportunidad, el ministro Dujovne viajó en un avión privado a Salta según surge de la nota enviada para solicitar la contratación por la “cual se estima con un costo aproximado de US$ 15 mil (quince mil dólares estadounidenses) o su equivalencia en pesos argentinos AR$ 234.750 (doscientos treinta y cuatro mil setecientos cincuenta pesos argentinos), según el cambio del día de la fecha fijado en AR$/US$ 15,65”. Conforme consta en el expediente 864210/2017, el viaje se realizó satisfactoriamente. Chocoarroz. Un memorándum del 9 de marzo del año pasado dirigido por la secretaría privada del ministro al área de Ceremonial señala textualmente: “Solicitamos tengan a bien proveer stock necesario del ítem Chocoarroz para las diversas reuniones de trabajo del señor ministro que se llevan a cabo en este Palacio de Hacienda”. El precio de una caja de 24 unidades del referido producto ronda los 360 pesos. Según se comenta en los pasillos del Ministerio de Hacienda, este pedido inusual causó más de un problema administrativo, ya que no se acostumbra la provisión de golosinas para el ministro. Otra práctica que no tiene antecedentes según comentan los memoriosos del Palacio de Hacienda es la realización de comidas en la casa del ministro. Pero Dujovne innovó al llevar a cabo en su residencia un agasajo nada menos que para la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, el 15 de marzo pasado. Según consta en el expediente EX -2018-10876985 –APN-DNEYN#MHA de fecha 13 marzo se solicitaron tres presupuestos, siendo adjudicada a la empresa EAT Catering por un monto total de $ 31.100 para atender a diez personas. Se trata de la misma empresa que se encargó de la comida en oportunidad de la visita al país de la representante de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Gabriela Ramos, hacia mediados del año pasado. Se trató de un brunch excelente, según participantes, que se realizó a las 11 horas en el microcine de Hacienda. Había de todo: minicroque monsieur, brochetas de fruta, jugos e infusiones. Pocos días después, el 20 de marzo último, Dujovne invitó a la delegación encabezada por el ministro de Hacienda de Brasil de la que participaron 17 comensales con un costo 51.425 pesos y en esta oportunidad la empresa adjudicataria fue Galindez Catering. El invitar a comer a la casa con gastos pagos por el Estado no es una práctica válida para ministros, sí para embajadores, explican en áreas oficiales. Comidas en Washington Otros gastos llamativos del área de Hacienda son los que efectuó el jefe de Gabinete, Ariel Sigal. En ocasión de participar de la reunión de abril del Fondo Monetario de 2017, Sigal realizó “un almuerzo de trabajo con funcionarios” en el restaurante Fiola Mare de Washington para 27 comensales por el cual el Estado argentino abonó 5.389 dólares, aunque en la rendición no identifica quiénes participaron del ágape. La factura contempla entre otros gastos, el consumo de ocho botellas del vino Nobile di Montepulciano Avignonesi 2013 por el que se pagó a razón de 75 dólares por botella. Se trata de un vino de la Toscana italiana con calificación 91 en la prestigiosa revista Wine Spectator. En ese mismo almuerzo también degustaron cocteles y tragos. En el mismo viaje Sigal contrató en Washington un chofer que lo asistió durante cinco días por un total de 1.425 dólares, el monto es razonable en función de lo que se paga en la capital estadounidense, pero no es habitual que se contrate este servicio, salvo para el ministro. El siguiente viaje a Washington con motivo de la reunión del FMI, en octubre, Sigal volvió al restaurante Fiola Mare donde también compartió “una reunión de trabajo” con 11 participantes por la cual abonaron 2.419 dólares. En esta ocasión consumieron seis botellas de vino de diferentes marcas. La línea que baja Macri El presidente Mauricio Macri en más de una oportunidad planteó a sus colaboradores que la austeridad debía ser una de las características de su gobierno. Por esta razón, una de las primeras medidas que adoptó cuando asumió el cargo fue suprimir las comidas gratis para los ministros y restantes funcionarios. Hoy, para almorzar en la Casa Rosada deben abonar unos 250 pesos. “Tenemos que ser muy cuidadosos con los gastos públicos porque es el dinero de la gente”, suele recordar el primer mandatario a sus colaboradores. Esta directiva no solo tiene que ver con la aplicación de buenas prácticas en la función pública, sino que también se vincula con la demanda de una gran parte de la base electoral de Cambiemos, según surge de las encuestas, que condena la percepción de despilfarro que dejó la anterior administración. En la Casa Rosada se comenta que el primer mandatario está muy pendiente del tema, no le agrada que se contraten hoteles lujosos, es más se queja si le reservan grandes suites, y también le disgusta que viajen al exterior comitivas numerosas. De hecho se ha dispuesto desde la Jefatura de Gabinete un estricto monitoreo de los viajes que los funcionarios realizan al exterior. En esta cruzada, el propio Macri condenó públicamente el mes pasado que los legisladores canjearan por dinero pasajes destinados a sus funciones, lo que le generó un disgusto con su aliada, la diputada Lilita Carrió. Documentos
Vuelo Privado I: Sin ninguna razón de urgencia, el ministro de Hacienda contrató un vuelo de $ 172.725 para viajar el 21 de junio de 2017 a Misiones. En avión de línea ronda los $ 2 a 3 mil. Vuelo Privado II: Para ver a Juan Manuel Urtubey, en Salta, contrató un avión privado por $ 234.750, cuando un avión de línea cuesta $ 2500. Adujo falta de pasajes. No se explicó urgencia alguna. Almuerzo de honor en casa: Aunque no es habitual salvo para los embajadores, Dujovne recibió a la jefa del FMI, Christine Lagarde, en su casa. Pagó con fondos del Ministerio $ 31 mil de catering. Que no falte Chocoarroz: Si bien cada caja cuesta solo $ 360, llamó la atención en el Ministerio de Hacienda el pedido de que se provea "del ítem Chocoarroz" para las diversas reuniones de trabajo en el Palacio.

870 días después de Cristina

870 d.C. Caso José López: 3.2 millones de dolares salieron de la caja del banco del tesorero de Boca Juniors ¿Quién corrompió a José Lopez? Desde Estados Unidos confirmaron que 3.2 millones de los 9 millones de dolares incautados a José López, fueron entregados al Banco Finansur, propiedad de Jorge Sanchez Cordova, en ese momento el tesorero del Club Xeneixe, por la lista “Dale Boca” que Macri delegó en Daniel Angelici. El próximo 11 de junio comenzará el juicio oral contra el ex Secretario de Obras Públicas, José López, por enriquecimiento ilícito. La fecha fue fijada por el Tribunal Oral Federal N° 1 de la Capital. l 27 de agosto de 2016, desde El Disenso, adelantamos que el Banco Central había contestado el oficio del Juez Federal Daniel Rafecas, explicando que no era posible establecer la procedencia de los 9 millones de dólares que le fueron incautados a José López. La pericia solicitada por el magistrado apuntaba a determinar el origen de los dólares que tenía el Secretario de Obras Públicas en su poder al momento de ser detenido; y la respuesta del BCRA remarcó que: “No es posible identificar mediante esta información a qué fajo o bulto corresponde el canje informado”. Ante esta situación, el tribunal solicitó a Estados Unidos que certifique el origen del dinero incautado. En la resolución firmada este jueves por los jueces Adrián Grünberg, José Antonio Michilini y Gabriel Vega, se dio a conocer que, en el marco de las actuaciones recibidas de Estados Unidos se logró determinar que 3.2 millones de dolares de los 9 millones incautados habrían sido enviados el 11 ó 12 de octubre de 2011, puerta a puerta, desde Nueva York (FED EROC), a través de la compañía “Brinks Global Servicies”, hacia el Banco Finansur SA. Se trata de los fajos de billetes de U$S 100 cuyos números de serie comenzaban en 32752001 y terminaban en 32784000. Por esta razón, el tribunal solicitó inmediatamente a la entidad bancaria que informe y especifique el número y datos del titular de la cuenta en la que fueron depositados o transferidos o, en su defecto, los datos filiatorios de la/s persona/s a la cual/es fueron entregados los 3.2 millones de dolares. En octubre de 2010, Mauricio Macri, por entonces Jefe de Gobierno Porteño, aprovechó el cambio de autoridades realizado en Entre Ríos y le delegó la presidencia de la agrupación “Dale Boca” a Daniel Angelici, quien hasta entonces se había desempeñado como tesorero de la institución. De ese modo, la comisión directiva quedó conformada con Angelici como presidente, Mauricio Macri como vicepresidente 1ro y Gregorio Zidar como vice 2do. Al ganar las elecciones en 2011, Angelici asumió como Presidente del club Xeneixe, acompañado por Jorge Sánchez Cordova como tesorero de la institución. A la fecha del envío de los 3.2 millones de dolares desde “Brinks Global Servicies” hacia el Banco Finansur SA, el dueño de la entidad bancaria era Jorge Sanchez Cordova, el tesorero de Boca Juniors, que asumió de la mano de la agrupación “Dale Boca” que Mauricio Macri dejó en manos de Daniel Angelici, en ese momento, presidente del club. Como en todos los casos, esta investigación sobre la ruta del dinero K, se pierde en la contabilidad de los allegados del presidente Macri.